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martes, 27 de noviembre de 2018
LAS XANAS Y EL APELLIDO MIRANDA
En su obra Armas y linajes de Asturias y antigüedades del Principado, refiere cómo el fundador de la casa de Miranda casó con ” una doncella encantada, en demasía hermosa, y en ciertos días del año se tornaba sierpe, en la cual tuvo un hijo y una hija, y al cabo de algún tiempo supo él cómo tornaba sierpe, y aguardóla y ella por entender que él la había visto en aquella figura, tomó los hijos debajo de los brazos y fuyó y pasando un río acaeció que se le cayó la hija, la cual casó con aquél do vienen los del linaje de Miranda”. Esta leyenda asturiana entronca con la leyenda francesa del hada Melusina y el señor de Lusignan, compilada por Jean d’Arras en el Roman de Melusine, en la segunda mitad del siglo XIV, en el que Melusina imponía a su marido la condición de no ser vista durante el cual recuperaba su aspecto de serpiente. Pero un día su marido incumple la norma y Melusina se transforma en serpiente alada, mientras que su esposo se retira a un yermo. Según esta leyenda, diversas casas nobles de Francia estarían emparentadas con su linaje. La leyenda melusiniana tuvo amplia difusión en el norte de la península Ibérica a lo largo de la Edad Media, en la que linajes nobiliarios como el de los señores de Vizcaya- según relato del conde de Barcelós en el siglo XIV- se creyeron engendrados a partir de mujeres acuáticas.
miércoles, 14 de noviembre de 2018
CAPÍTULO 1
22 de junio del 2018
Estas carreteras me vuelven loco- pienso mientras conduzco a través de las estrechas carreteras que rodean el hermoso pueblo de San Antonio. Mi familia tiene una casa aquí, donde nos reunimos todos los años, en verano.
Entre unos y otros nos juntamos más de 10 personas. La casa es bastante grande, lo que ayuda a no acabar matándonos. Acabo de finalizar el máster en derecho penal y en menos de un mes comenzaré a trabajar en el bufete de abogados de la familia; Allí trabajan mi padre, como abogado de derecho de familia; mi tío, como abogado laboralista, su mujer, está especializada en derecho civil y derecho penal y mi hermana mayor que, como mi padre, trabaja en "familia". Es todo muy familiar y bastante grande. Teniendo en cuenta la competencia que existe en una ciudad como Madrid, le va bastante bien. Soy el segundo de tres hermanos, mi hermana mayor, Amelia, y mi hermano más pequeño, de 15 años, Adrián.
Casi estoy llegando al pueblo, cuando siento en móvil sonar. Contesto con el manos libres.
-¡Diga!
-Hola cariño- sonrío nada más escuchar su voz. Ana, mi novia desde hace un par de años y mi prometida desde hace poco más de un mes. La boda será el próximo verano.
-¡Hola preciosa!, ¿Cómo estás?- Le pregunto.
-Eso debería preguntártelo yo. Tú eres quien ha conducido más de 400 km; espero que hayas parado a descansar- Me dice con falsa recriminación.
Sonrío, no lo puedo evitar.
-Sí, "mamá", he hecho las paradas reglamentarias- ella sonríe. Conocí a Ana en la universidad. Ella estudiaba psicología; Ahora trabaja en un colegio como psicóloga.
Como muchas otras parejas, no fue nada particularmente romántico ni excepcional. Teníamos amigos en común y nos presentaron. Pasamos de conocidos a amigos y de amigos a novios.
Tras llegar a la casa aparco el coche detrás de el de mi madre. Para variar, ella a sido de las primeras en llegar; recogió a mi abuela y a mi tía, en casa de esta, en Oviedo. Mi abuela vive con mi tía, Beatriz, desde hace algunos años; desde que mi abuelo falleció.
Al salir del coche, cierro los ojos y respiro profundamente; este olor a tierra, agua, "prao"...
Tras unos minutos que parecen horas, entro en la casa y las saludo, Mi abuela y mi madre están sentadas en el porche de atrás, mientras que mi tía está haciendo frixuelos. Le encanta cocinar. Se pasa horas en la cocina, no entiendo como no se cansa teniendo en cuenta que es cocinera en un restaurante.
-¡Por fín llegas, hijo!- exclama mi abuela mientras me siento a su lado bebiendo a cerveza que acabo de coger de la nevera.
-Salí más tarde de casa. Tuve que ir a ver a papá para llevarle unos papeles que dejó en casa-le contesto. Conversamos un buen rato, comiendo los buenísimos a frixuelos de mi tía.
-Alex ¿Te vas a quedar para la cena?- me pregunta mi abuela
-No, "yaya", he quedado para cenar con los colegas, después saldremos por ahí-mi madre, sentada al otro lado de la mesa, pone los ojos en blanco.
-Te recuerdo que mañana llegan los demás y vamos a comer todos, a las 10:00 de la mañana pondré ka aspiradora
-¿a las 10 de la mañana?, ¡pero si es muy pronto!- exclamo indignado.
-Pues te aguantas. Si sales de fiesta es tu problema. Hay que limpiar la casa y no vamos a esperar a que "usted" decida levantarse, además, tienes que ir a comprar el pan-Suelto un bufido bastante desagradable. Mi madre me mira con fingido enfado mientras mi tía y mi abuela se ríen-¡ es lo que hay!, ya sabes lo que dice el refrán " Quien va de romería, se arrepiente al otro día"
-Ja, ja, que graciosa- le digo poniendo morritos infantiles. Siempre fastidiando, pienso para mi mientras bebo un sorbo de mi cerveza y miro a las tres mueres que se ríen a mi costa.
Son las 20:17 minutos. He quedado con mis amigos en un restaurante en el pueblo vecino. Solo seremos Carlos, Sergio y yo. Fernando ya no vive aquí. Se marchó a trabajar a Valencia. Es camarero en un bar de allí.
Carlos trabaja en una residencia de ancianos en Pola de Lena y Sergio es mecánico en un taller en Mieres.
Cenamos entre risas, mientras conversamos recordando viejos tiempos. Tras la cena nos vamos de fiesta a disfrutar de la hoguera de San Juan. Mientras observamos las llamas arder no puedo evitar pensar en aquella noche años atrás. Sé que estaba muy borroso, y que aquella visión que tuve, fue solo una imaginación, pero, todavía hoy se siente tan real como las llamas que revolotean delante de mí. Tan brillantes y misteriosas como ese fantasma que me lleva rondando tantos años
jueves, 1 de noviembre de 2018
PRÓLOGO
23 de junio de 2011
-¡Tío, toma otra cerveza!- me dice Carlos, uno de mis colegas de mi grupo de amigos aquí, en Asturias a los que veo todos los veranos.
Es la hoguera de San Juan, y mi cumpleaños. Hoy cumplo 18 años y me he negado a tener la ridícula fiesta de cumpleaños que quería hacer mi madre, como todos los años.
Como cada año desde que recuerdo he vuelto a este lugar, a esta casa, alejada de todo; Donde mis padres se empeñan en encerrarme todos los veranos. Vivimos en Madrid y según ellos, estar aquí les relaja mucho.
Conozco a mis 3 amigos de aquí desde que tengo 4 o 5 años, vamos casi de toda la vida. Para celebrar este día, aprovechando que es la hoguera decidimos quedar para hacer "botellón" y lo que se tercie.
Todo el mundo va a la hoguera para hacer esos rituales estúpidos para encontrar el amor, la salud y esas cosas ¡Qué gilipollez! Nosotros 4, en cambio, decidimos ir cerca del río a divertirnos. Allí nadie nos iba a molestar ni fastidiar.
-Así que tu padre quiere que te hagas abogado como él y tu hermana- pregunta Fernando con cachondeo-con trajecito y maletín como un "pringao"- Los otros tres se ríen mientras yo les hago un corte de manga.
-Qué te den, gilipollas- le respondo.
Sergio, otro de mis amigos, Que está sentado apoyado a un árbol enorme, fuma su porro en silencio; compartiéndolo con Carlos. Me gusta beber y eso; He pillado unas "trancas" muy interesantes, pero la mierda de los porros no me van. Aunque año tras año, insistan en que lo pruebe. Pero no es lo mio.
Pasan las horas entre cervezas, botellas de agua rellenas de alcohol malo, y risas, nos quedamos dormidos en el suelo.
No sé que hora es cuando algo me despierta, no se que es, es como un ruido...no, una canción, no tengo ni idea de lo que es, pero siento que me llama, que me atrae. Me levanto, no tengo ni idea de como e intento caminar hacia esa voz. Creo que camino derecho, pero a saber.
Puedo sentir esa voz cada vez más cerca, igual que el sonido del agua del río correr. Ahora, entre la bruma de la embriaguez, puedo distinguir que esa voz es de mujer. "Está claro que la borrachera me ha afectado" pienso para mí. Cuando me acerco al agua y no veo nada. Me rio, una risa de esas estúpidas, -¡Qué mal estoy! decido regresar al lugar donde están durmiendo la mona los otros, cuando al girarme, al otro lado del río, la veo. Sentada en las rocas, cepillándose el pelo, hay una mujer. Hermosa, rodeada como si fuera de un aro de luz. Siento como los efectos del alcohol se van desvaneciendo de mi cuerpo. ¡Es preciosa! con su pelo largo, rubio... Pienso mientras ella continua cantando esa atrayente canción. Intentó dar un paso hacia adelante para acercarme a la orilla, cuando esa imagen desaparece. Se desvanece como vino, como un fantasma entre las sombras; No sabes si lo has visto, solo sabes que quieres volver a verlo.
domingo, 28 de octubre de 2018
EL BASILISCO
Este mito, llegó a Asturias a través del Camino a Santiago de la Costa, su figura mitad gallo, mitad serpiente aparece con frecuencia en los capiteles románicos, con la finalidad de ahuyentar a los malos espíritus para que no penetrasen en el recinto sagrado, sin embargo su procedencia es de Oriente.
Este mito aunque temido por su maldad, es cobarde y con frecuencia huye y se oculta....
Plinius el Mayor nos cuenta que el Basiliscu nace de un huevo puesto por un gallo viejo e incuvado por un sapo o una culebra venenosa, su cuerpo está cubierto de escamas negras y amarillas para avisar de su peligro.
La cabeza sostiene una cresta en forma de corona de la que le viene el nombre (basilisco=pequeño rey).
En muchas aldeas asturianos se cuenta que el gallo cuando cumple los siete años pone un huevo (en Tíos - Lena- dicen que es puntiagudo y y carece de yema), que es incubado entre el estiércol por un sapo, del que nacerá una culebra muy venenosa denominada Basiliscu.
Se dice que con su mirada mata a la gente y lo que hay que hacer, es poner un espejo y al reflejarla en él, el Basiliscu muere. También huye con el canto de un gallo.
Hay zonas asturianas en que cuentan que del fatídico huevo no tiene yema o es negra, de él nacían una legión de "malinos".
Según la imaginación y la fantasía de los pueblos, el basiliscu cambia de forma y los hay con patas, alas, cabeza de hombre y otras formas de cuerpo
En la Inglaterra del siglo XV cuentan que los basiliscos se reproducían con tal velocidad, que había hombres cargados de espejos destinados a matar los basiliscos.
En Argentina nace de un huevo pequeño que pone la gallina, tiene forma de víbora con cresta de gallo y el momento de destruirlo es al nacer, bien destruyendo el huevo o quemándolo en su primera etapa, pues creen que inicialmente es un gusanillo colorado que tarda un año en hacerse basiliscu.
Cuentan que éste animal trae mil desgracias, mata con su mirada y si hay una madre que amamanta a un bebé, la sorprende cuando duerme, le succiona la leche a, mientras entretiene al nene dándole a chupar su cola.
Este mito, tuvo su mayor auge en la Europa medieval y también en la tradición hebrea donde se habla del misterioso huevo del gallo (versículos del profeta Isaías 59.9).
LAS XANAS
Bellas mujeres que cantan junto al agua y atraen a los hombres con el hechizo de sus melodías. Esa descripción puede llevarnos a pensar en las leyendas de sirenas, pero si indagamos un poco veremos que por todo el mundo existen historias parecidas. La variante asturiana del mito nos lleva a las fuentes y a las ninfas que allí viven: las xanas.
Al contrario que en otras regiones, en que las mujeres se aprovechan de su hermosura para condenar a los hombres, la mayor parte de las historias de xanas las presentan como bondadosas e inmensamente ricas. Se supone que están atrapadas o ligadas a sus fuentes, cuevas o manantiales, sin poder alejarse de ellos, por lo que buscan constantemente la ayuda de labradores, cazadores o caminantes para que las liberen.
Por toda Asturias aparecen variaciones del mito, pero todos coinciden en que las xanas son mujeres de cabellera rubia y ojos verdes o azules, que ocupan sus días en hilar y tejer urdimbres de oro que amontonan en cestos dorados. La presencia de este metal precioso es constante en las historias de xanas, atribuyéndoseles la posesión de auténticos tesoros formados por utensilios de uso cotidiano, como peines, usos y ruecas, que ofrecen como recompensa a cambio de ser liberadas de su hechizo.
Otra parte importante de la leyenda de las xanas es su implacable castigo a aquellas personas de mal corazón, que traicionan su confianza o que aceptan ayudarlas y se acobardan en el último momento. Se dice que las xanas requieren una prueba de valor para ser salvadas, esta prueba puede ser de fuerza de voluntad o de valor.
Un ejemplo de estas pruebas aparece en la historia del panecillo de los cuatro cuernos. En esta leyenda se cuenta que una xana prometió a un humilde campesino inmensas riquezas a cambio de que la ayudara a romper el sortilegio que la mantenía atada a su fuente. Para ello debía guardar en su casa un panecillo de extraña forma y con cuatro abultados picos. El hombre prometió hacerlo llevó el pan a su casa, donde explicó a su mujer que se harían ricos si conservaban intacto el pan.
Pasados unos meses, y a pesar de las advertencias de su marido, la mujer empezó a pensar que era estúpido estar pasando hambre cuando tenían el pan guardado en un armario, de modo que dio un mordisco a uno de los cuernos y trató de ocultar su mordisco estirando la masa restante. Sin embargo, mientras hacía esto, del bollo empezó a manar un poco de sangre, por lo que la mujer se asustó y dejó el pan en el armario.
Transcurrido un año, el campesino lleva el pan a la fuente y lo arroja al agua. En ese momento, el panecillo se transforma en un hermoso caballo… al que le falta una pata, de modo que no puede sacar a la xana de allí. Ésta se enfada y maldice a la mujer del campesino al averiguar que ella era la responsable.
Publicado en: Mitologia asturiana
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